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Sin duda es el mejor: KILIAN JORNET

A continuación transcribo un artículo/entrevista publicada por Bàrbara Sagi en SportVicious.

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Todos estamos al día de las múltiples victorias y retos de Kilian Jornet en carreras de Trail, Ultra Trail y Esquí de Montaña. No deja de sorprendernos, su reciente récord del mundo de ascenso y descenso del Kilimanjaro en 7 horas y 15 minutos, Campeón del Ultra Trail del Montblanc 2008, 2009, Transpirenaica en 8 días, GR20, Travesía de Córcega, Tahoe Rim Trial, Maratón Alpina Zegama-Aizborn, Campeonato de España de Cronoescalada, Copa de España de Esquí de montaña y un largo etcétera.


Pero lo que a mí me sorprende más y no se oye ni se escribe acerca de ello, es sin duda su manera de ser: simpático, amigable, sociable, alegre, atento con toda la gente, humilde. ¡Es digno de admirar!. Hoy en día ya no hay personas como Kilian que estando allí en lo alto se les suba la tontería a la cabeza.

Personalmente conocí a Kilian en el Ultra Trail del Monblanc del 2008, estuvimos conversando y aproveché para formularle mil preguntas. Al despedirnos nos deseamos buena suerte para la carrera. Me llevé un buen recuerdo de él como persona. Para él somos todos iguales: participantes de la carrera X y punto. Ese año abandoné la carrera en Courmayer y me dirigí a la meta para ver cómo Kilian entraba triunfalmente.


El pasado año tuve otra vez la oportunidad de charlar con Kilian en el Ultra Trail del Monblanc 2010, fue justo después de la cancelación de la carrera. Estuvimos hablando sobre todo lo que pasó y cómo fue la cancelación de la carrera. Estaba indignado y le pareció que la organización no había tomado la decisión correcta, tal es así que decidió no salir a competir en señal de protesta.

Me he decidido a entrevistar a Kilian y aquí tenéis el resultado!
 
 
CURIOSIDADES DE KILIAN


- Color: Verde y blanco
- Número: 1
- Una Canción: La gent normal – Manel / Suite orquestra n3 - Bach
- Una peli: Derzu Uzala
- Un libro: La puissance de l’un de Bryce Courtenay
- Un animal: El reveco
- Novia o amiga: amiga
- Deporte preferido: Trail running y esquí de montaña
- Tu carrera de ski preferida: Pierra Menta
- Tu carrera de running preferida: Zegama y Giir di Mont
- La mejor manera de celebrar una victoria: No soy de celebrar, soy de pensar en la siguiente carrera
- Tu mejor rival: Miguel Heras, Marco de Gasperi y Florent Troillet
- Otras curiosidades: No puedo pasar un día sin Nutela, me puedo dormir en cualquier parte y había tocado el violonchelo


SportVicious: ¿Cómo es una semana de entrenamiento de Kilian?

Kilian Jornet: Depende mucho de la semana, si toca hacer volumen, descansar para una carrera, adaptación... y del tipo de carrera a preparar, ya que no es lo mismo preparar un Ultratrail que un Kilómetro Vertical.

En rasgos generales hago 2 temporadas: de noviembre hasta finales de abril solo hago esquí de montaña, y con semanas de hasta 35 horas las que más y semanas de 15 horas las de carrera. En total hago unos 270000m y 500 horas. En verano, hago unas 450 horas de correr y unas 50 horas de bicicleta, con semanas de entre 15 y 40 h.


SV: ¿Cuántos días de descanso sueles hacer?

KJ: Dos días antes de una carrera hago un día de descanso. Si no hay carrera, no hay descanso.


SV: ¿En qué lugar sueles entrenar?

KJ: Depende de donde esté la carrera, me suelo mover mucho. En invierno, noviembre y diciembre no tenemos carreras, y entreno en Font Romeu con un par de semanas de stage en Tignes. A partir de entonces, tenemos carrera cada fin de semana y nos vamos moviendo, Font Romeu, Manigod, Alpes, Pirineos... donde estemos. Y en verano lo mismo, si las carreras son en Europa cojo mi furgoneta y voy viajando y entrenando. Me gusta mucho la zona de Bormio y Chamonix.


SV: ¿Cómo y cuándo planificas la temporada?

KJ: La de esquí en Octubre y la de correr en Abril. ¿Cómo? dependiendo de las carreras a hacer, en esquí es fácil pues siempre es un calendario similar. Volumen hasta enero, carreras individuales hasta marzo y luego carreras por equipos. En verano depende mucho de las carreras a hacer y voy semana a semana.


SV: ¿Qué criterio utilizas para decidir a qué carreras vas a competir tanto de esquí como de running?

KJ: En esquí, las oficiales, la Copa del Mundo y Campeonatos del Mundo de la ISMF y el Circuito “La Grande Course”. En verano, las que me han gustado y quiero repetir y las que me apetecen de descubrir. Lo que miro es el recorrido, el lugar, la mítica de la carrera, el nivel, el ambiente...


SV: ¿Qué es lo que más te gusta de los entrenos?

KJ: El hacer cada día una cosa nueva y salir a explorar.


SV: ¿Y lo que menos?

KJ: Los días que no te encuentras bien, que estás cansado pero tienes que salir.


SV: ¿Cuántas horas duermes?

KJ: Entre 7 y 8


SV: ¿Sigues una dieta alimenticia? ¿En qué se basa?

KJ: No, la verdad es que siempre digo que hay que dejar cosas para más adelante y esta es una de ellas. No me privo de nada, me encanta el chocolate, las pizzas... al final, si entrenas lo quemas todo.


SV: ¿Qué te gusta hacer cuando no estás entrenando?

KJ: Seguir vinculado al deporte con el material, los entrenos o desconectar leyendo o escuchando música. Y viajar.


SV: ¿Qué es lo que más te gusta de una carrera?

KJ: De las carreras de esquí, la competición, que estamos todos muy juntos y que se va muy rápido. De las de correr, las sensaciones con uno mismo y el descubrir los paisajes.


SV: ¿Y lo que menos?

KJ: Las de esquí, que dependes mucho del material. Las de correr, nada.


SV: ¿Cuál ha sido tu peor momento en la competición?

KJ: En cuanto al esquí, de joven, las frustraciones por perder una carrera, tener que abandonar por romper material duele mucho, pero con los años aprendes a relativizar y ver que hay más carreras que días. Lo peor, algunas caídas que me han dejado muy out. En cuanto al correr, momento duros, como en el Tahoe Rim Trail, en la Transpyrenaica o en la WS100, pero al final esos son los momentos que más recuerdas y que te hacen aprender.


SV: ¿Y el mejor?

KJ: Esquí: primera victoria en Copa del Mundo, en Valerette, la PierraMenta con Florent Troillet y la VR de Andorra. Correr: sería difícil escoger un solo momento, la llegada del TRT, Piris, GR20, Zegama, Giir di Mont con Marco de Gasperi, Valmalenco...


SV: ¿Cómo celebras tus logros? ¿Y con quién?

KJ: Pensando en los siguientes, no soy mucho de celebrar, creo que lo que ha pasado en la carrera tiene que quedar en la carrera, y no dejarse llevar por las emociones más que los minutos después de la llegada.


SV: ¿Qué consejo le darías a alguien que se quiere iniciar en los Ultras?

KJ: Que disfrute cada día, que no vea el entreno como una obligación. Y que en carrera no se obsesione con los tiempos, que salga y vaya haciendo y disfrute de la carrera, del ambiente, los paisajes...


SV: ¿Y en esquí de montaña?

KJ: Lo mismo, y en carrera, intentar llegar descansado y preparar muy bien todo el material, mirar el recorrido, la nieve...


SV: ¿Has participado alguna vez en carreras de asfalto? ¿Cuál, cuántos km y qué tiempo hiciste?

KJ: No


SV: ¿Te gustan los deportes náuticos?

KJ: El agua sólida!


SV: ¿Qué deporte te gusta pero no practicas?

KJ: El alpinismo y las grandes alturas.


SV: ¿A qué carrera te gustaría participar y a día de hoy aún no la has hecho?

KJ: Muchas, y espero participar en los próximos años tanto en running como en esquí de montaña.



Fuente

LA CUERDA DE ESCALADA II (y otros aspectos de seguridad del material)

Continuando con el post que os dejábamos ayer, seguimos haciendo hincapié en la importancia de la cuerda de escalada y de la seguridad sobre el material de alpinismo, escalada y montaña. Esta vez os transcribimos una entrevista publicada por Desnivel a Pit Schubert, una de las máximas autoridades sobre seguridad en montaña. Pit aprovechó para aclarar algunas de las dudas más frecuentes y ofrecer valiosos consejos.

Desde los tiempos de la soga de cáñamo, desde aquellas escaladas en las que yendo de primero no estaba permitido caer, los escaladores han tratado de desarrollar todos los materiales que implican la supervivencia o, cuando menos, la protección de la integridad física. «Comencé en el mundo de la seguridad en montaña gracias a mi formación como ingeniero. Mi motivación venía de la necesidad de hacer ver a los fabricantes de productos para alpinismo que debían ponerse serios y alcanzar el nivel de la industria de sus tiempos. En aquellos años ya alcanzábamos la luna, y sin embargo continuábamos usando piolets con mango de madera. Acudimos a los fabricantes y comenzó todo», contesta Pit Schubert.


HERMANOS ELÍAS, Pirineos non-stop

Dos riojanos incombustibles (aunque aseguran que el vino les da energía). Dos pirineístas de envergadura, sin afeitar y con sed de desafíos alpinos. Simón y Martín Elías tienen la montaña en la cabeza y en los huesos... 


Simón Elías en Ordesa.<br>Foto: desnivelpress.com

Simón Elías en Ordesa.
Foto: desnivelpress.com
El día está más cerca de la noche cuando salen de casa. Se dirigen, con toda seguridad, a alguno de los bastiones verticales del Pirineo. Cargan con lo de siempre: material de escalada, litros de vino y un cassette gastado, como uno de Manolo Caracol que conocen hasta la saciedad. Van a enfrentarse a alguno de los legados de Remi Thivel, de los Ravier, de Mikel Zabalza, en alguna montaña lo suficiente salvaje y lo suficiente desconocida. Es su forma de entender la vida, una constante sucesión de incógnitas por resolver, afrontadas en estilo non-stop.

Simón Elías nació en 1975, en un pequeño pueblo de la Sierra Riojana de los Cameros. Su hermano, Martín, vendría siete años después, cuando sus padres se habían instalado en la ermita de Lomos de Orio, al abrigo de las cumbres de la Cebollera. "Esa niñez, corriendo monte arriba detrás de las vacas, explica muchas de las cosas que vinieron después". Para empezar, vinieron montañas. Grandes, en el Himalaya, pequeñas más cerca de casa y las inestimables moles del Pirineo, con sus líneas de roca y cristal, de oraciones susurradas en las malas reuniones y de poesía cuando un largo cae detrás de otro.

Martín Elías.<br>Foto: Col. S. Elías

Martín Elías.
Foto: Col. S. Elías
Son los hermanos Elías, dos de los pirineístas más activos y testarudos del momento, miembros del Equipo Nacional de Alpinismo, del que Simón es el director (para algo es el hermano mayor). Alpinismo de nuevo cuño y viejo espíritu, tipos de montaña con una cosa en la cabeza: encontrar una nueva pregunta a la que poner respuesta. Las últimas, Triple Bum, en Peña Telera: 1.000 metros (130 abiertos por ellos), de M8 y 95º, que recorren "el espolón rocoso más grande del Pirineo", el pilar Noroeste de Peña Telera; o la "cruzada" de la Ruta de Shakelton: 170 metros de mixto comprometido abiertos por Mikel Zabalza y Manu Córdova en el valle de Izas.

Puede que tras este invierno rígido (y prolífico) Simón y Martín necesiten un buen afeitado, unos zapatos y una velada tranquila en un antro sin mucho tumulto. Pero probablemente vuelvan a coger los piolets, o quizá ahora los gatos, y se marchen, de nuevo, a cualquier muro infranqueable que se les haya metido en la cabeza.
Christian Ravier, Martín Elías y Simón Elías.<br>Foto: col. S. Elías

Christian Ravier, Martín Elías y Simón Elías.
Foto: col. S. Elías
Sed sinceros… ¿quién escala mejor y quién liga más?
Simón: Sin duda mi hermano escala mucho mejor que yo. Él encadena todos los largos por los que yo me arrastro. En cuanto a lo de ligar nos falta bastante experiencia a los dos pero yo paso más tiempo en la ciudad y veo donde hay condiciones…
Martín: Sin duda es él quien escala mejor porque se las arregla para que me toquen todos los largos duros, y en cuanto a lo de ligar, me gana él con mucho.

Tanto madrugón, tanta carretera, tanto hielo, ¿cuánto de locos estáis?
S: Bastante menos que el que se levanta a esas horas para ir a la fábrica. Creo que la locura está en la sociedad no en la montaña. Vete a un centro comercial un sábado a la tarde y una hora después vete a un refugio a 2.500 metros. Habla con la gente y me dices quién está peor.
M: Peor es ir al fútbol los domingos.

¿El alpinismo es para la gente incapaz de llevar una vida corriente?
S: El alpinismo es para gente con espíritu de aventura, para gente que apuesta y busca compromiso, para gente que no quiere tomar la vida en cómodas dosis de 24 horas. El alpinismo muchas veces no es un deporte, es un medicamento. La incertidumbre es el motor de una vida llena. Si todo viene dado y preparado que se pare el mundo que yo me tiro de cabeza.
M: Quizá el alpinismo sea el culpable de no llevar una vida corriente.

El entorno de la estación de esquí del Tourmalet, enclave frecuentado por los Elías para sus órdagos invernales.<br>Foto: col. S. Elías

El entorno de la estación de esquí del Tourmalet, enclave frecuentado por los Elías para sus órdagos invernales.
Foto: col. S. Elías

Simón: "Pirineo quiere decir casa en nuestro idioma".

¿Y hasta cuándo?
S: Cuanto más mejor.
M: Eso es difícil definirlo todavía, pero creo que va a durar bastante.

¿Cómo os gusta una montaña?
S: Remota, simbólica, alucinógena por las noches cuando le da la luna y marcada por el hielo.
M: Salvaje y difícil

¿Y una mujer?
S: Las mujeres son bastante más peligrosas que el alpinismo, si no que se lo pregunten a los del centro comercial del sábado por la tarde.
M: Salvaje y difícil…

¿Y un libro?
S: Largo y crudo. Me gusta los libros que, como dice mi héroe literario El Melgar, se escriben con los cojones por delante. Es el alpinismo hecho literatura.
M: Que sea pequeño para los vivacs.

Martín en la <i>Ruta de Shakelton</i> en el Valle de Izas.<br>Foto: col. S. Elías

Martín en la Ruta de Shakelton en el Valle de Izas.
Foto: col. S. Elías

Martín: Mikel "Zabalza es un nombre que se escribe con mayúsculas, gran alpinista, defensor del estilo y una gran persona".

¿Qué significa Pirineo?
S: Pirineo quiere decir casa en nuestro idioma.
M: Territorio salvaje, todavía por explotar en algunas de sus vertientes. Empieza a ser el jardín de casa.

¿Y Mikel Zabalza?
S: Mikel es la mayor inspiración deportiva de nuestro país. No hay otro como él. Es el mayor visionario del Pirineo y tiene muy claro por donde va el deporte de montaña del siglo XXI. Para mí, para mi hermano, para todo el Equipo Español de Alpinismo, Mikel es un gurú.
M: Ese es un nombre que se escribe con mayúsculas, gran alpinista, defensor del estilo y una gran persona.

¿Y el vino?
S: Vino en riojano quiere decir refresco.
M: Es nuestro combustible, como buenos riojanos debemos bebernos al menos diez litros al mes.

¡El Pirineismo vive!
S: Por supuesto, este invierno el teléfono no paraba de sonar con condiciones en las mejores vías, repeticiones de otras y ofertas para escalar las que faltaban. El pirineísmo está muy vivo, casi adolescente.
M: Siempre lo ha hecho, desde Rusell hasta ahora. Vivió una época dorada en los años ochenta y noventa y ahora estamos descubriendo nuevas formas de explotarlo.

Durante la ascensión de <i>A las estrellas</i> en el Circo de Gavernie.<br>Foto: col. S. Elías

Durante la ascensión de A las estrellas en el Circo de Gavernie.
Foto: col. S. Elías
¿No os cansáis el uno del otro?
S: Es difícil cansarse de un hermano que te hace reír y escala los largos duros de primero. Así al fin del mundo.
M: Casi nunca, a mi me encanta estar con Simón, me enseña muchas cosas y nos reímos bastante. El otro día, como anécdota, después de pasar tres semanas juntos, llegamos a Logroño… y cada uno por su lado. Total, que decido ir al cine y me lo encuentro en el asiento de al lado.

¿Hay algún tipo de clima de competición entre hermanos?
S: Sólo la tendencia compulsiva de Martín de afanarme los mosquetones. El otro día le pillé uno mío y él muy chulo me dijo: "Oye, pero que este te lo robé ya hace mucho tiempo".
M: Claro que sí. Yo hago todo lo posible por ligar más que él y lucho porque le empiecen a tocar los largos duros. Espero que el entrenamiento de Javier Martín dé sus resultados…

¿Compartís algún sueño?
S: Poder seguir haciendo montaña, riéndonos y pasándolo bien.
M: El de seguir escalando juntos paredes salvajes.

JAVIER SELVA, fotografiar y guardar el equipo

Montañero y correcaminos, Javier acaba de publicar el libro Fotografía digital de montañas, viajes y aventuras. Con consejos prácticos, y reflexiones muy personales sobre quien se lanza a la montaña con un equipo fotográfico en la mochila.
Javier Selva
Javier Selva
Fruto de su experiencia como fotógrafo y como montañero, en este manual encontraremos consejos y trucos para mejorar nuestras fotos en montaña o en viajes y para alargar la vida útil de nuestros equipos.

En las escasas pero intensas 96 páginas de este práctico manual se da un repaso general a los conceptos más comunes tanto del mundo digital como de composición para poder ayudar al aficionado desde el punto de vista técnico y estético.

El lector encontrará, tras un primer capítulo divulgativo dedicado a conceptos de fotografía digital como píxel, resolución, formatos, tarjetas un segundo capítulo sobre el encuadre y la composición. Temas que, como el mismo autor asegura son al fin y al cabo, después de tanto automatismo y sofisticación en las cámaras, donde de verdad se reconoce a un buen fotógrafo y donde los aficionados van a poder desarrollar sus habilidades creativas.

El tercer y último capítulo es el más específicamente aventurero. Javier exprime hasta la última gota de su experiencia para ponernos en antecedentes de lo que hay que hacer y no hacer al lanzarse al desierto o a una montaña nevada con una cámara digital. En estas páginas, las más originales de todo el manual, no sólo encontramos consejos prácticos sobre protección de la cámara frente al frío, al calor o los golpes, tipos de tarjetas, autonomía de las pilas o las baterías, sino reflexiones muy personales entorno a la doble personalidad de quien se lanza a la montaña con un equipo fotográfico en la mochila.

Javier Selva

Javier Selva
¿Piensas que es más fácil hacer buenas fotos con una cámara digital que con una cámara de película?
Esta es una buena pregunta para reflexionar. Si pensamos en la técnica de forma aislada, independientemente del fotógrafo que la utiliza, creo que no. Las variadas maneras de crear una imagen fotográfica son indiferentes a la hora de realizar el disparo. La prueba de ello es que buenas fotos y obras de arte fotográfico han existido siempre al margen de las técnicas utilizadas para su realización.
Yo pienso que es el impulso interior el que mueve el equipo, y considerando la fotografía como un “hecho artístico”, es menos importante la herramienta que el instinto creador.

Ahora bien, lo que la fotografía digital ha modificado sin duda es la percepción de la fotografía por los individuos que se acercan a este mundo. Estamos preocupados intentando analizar el cambio que han supuesto las técnicas digitales para la fotografía y se nos escapa lo realmente importante, el cambio que han experimentado los fotógrafos y los consumidores de imágenes (que en último caso somos todos nosotros). La fotografía digital ha permitido lo que yo llamo una “democratización de la fotografía”, es decir un acercamiento y popularización de las técnicas para crear imágenes fotográficas.

Esto ha permitido aumentar el numero de imágenes disponibles de forma gigantesca y paralelamente desarrollar la capacidad de análisis y valoración de millones de nuevos fotógrafos (profesionales o aficionados) que pueden crear sus propias obras y valorar las de los demás. Esta revolución digital en el mundo de la fotografía ha creado una nueva “mentalidad digital” en los usuarios que, en mi opinión, es la auténtica revolución.

Al igual que ocurrió con la imprenta que sirvió para sacar el conocimiento de los monasterios y las bibliotecas reservadas a unos pocos, la fotografía digital ha permitido (y ésto solo acaba de empezar) que el individuo pueda acceder a un mundo antes solo reservado a una minoría.

Pero el cambio auténticamente revolucionario no es la evolución de los equipos o las técnicas sino de las personas.

Otra cosa es escribir una buena novela. Pero, igual que nos parece posible escribirla con una pluma estilográfica o un ordenador, tampoco las imágenes fotográficas dependen tanto del formato cuanto del contenido.

Javier Selva

Javier Selva
¿De qué manera la fotografía digital ha modificado tu manera de hacer fotos?
Por suerte o por desgracia mi corazón fotográfico está dividido en dos. Por un lado mi faceta de fotógrafo comercial en mi estudio de Madrid y por otro mi trabajo personal y de autor en la naturaleza.

Con respecto al primero la llegada de la fotografía digital fue un hecho incuestionable y definitivo.

En la faceta de fotógrafo de naturaleza y autor la cosa es diferente.

Quizás no sea del todo cierto pero me gusta pensar que mi fotografía personal no se ha visto modificada de manera sustancial por el mundo digital. Cuando me enfrento a un paisaje o a una gran montaña no lo veo solo con la mirada de un fotógrafo.

También siento como un pintor, como un músico, como un poeta… La técnica cuenta pero solo para llevarme donde quiero ir. De hecho cada cierto tiempo procuro hacer fotos en soportes químicos, incluso placas en gran formato. Y no lo hago por nostalgia, si no porque creo que es más efectivo hasta conseguir la imagen que siento.

¿Piensas que la técnica digital te permite controlar la imagen final mejor que la fotografía de carrete?
Como ya te he dicho he tenido la suerte de poder ganarme la vida con la cámara desde muy joven y en disciplinas fotográficas de lo más variado, pero casi todos mis clientes han sido siempre muy exigentes, de manera que tuve que espabilar rápido.

Este camino lo recorrí cuando solo existía la fotografía química. Entonces aprendí que una gran parte del proceso químico puede ser manipulado y, en estrecha colaboración con el laboratorio, llegamos a poder influir sobre el resultado de la toma casi de manera total. Entonces usábamos termo calorímetros, filtros, fotómetros spot, modificábamos las temperaturas de los líquidos de revelado, papeles especiales… y un montón de técnicas que hacían posible tener casi control total sobre la copia final.

Pero aún así es evidente que la fotografía digital permite un dominio aún mayor sobre el proceso fotográfico. Y además todo dentro de tu propio estudio sin depender de laboratorios o tiendas de revelado.

¿Utilizas todavía película fotográfica o te has desprendido de tu equipo?
No solamente no me he desprendido de mi equipo tradicional si no que aún continúo comprando algún que otro objetivo o cámara. ¡Y lo mejor es que todavía sigo usándolas! La verdad es que de forma lúdica y un tanto experimental o por el puro placer de escuchar el obturador de la Leica con su característico sonido. Por el momento no tengo previsto desprenderme de todas estas cámaras que forman parte de mi historia fotográfica.

¿Cómo has aprendido la técnica digital?
Como la analógica, con tiempo, esfuerzo y dedicación. En general soy autodidacta. Aunque la verdad, estando ya en el mundo de la fotografía tradicional resulta mucho más sencillo. El digital permite el método “prueba-error” prácticamente sin costo por la desaparición de los carretes y los revelados. Además la inmediatez a la hora de comprobar los resultados facilita enormemente el proceso de aprendizaje. Otra de las consecuencias de la “democratización de la fotografía”.

¿A qué público va dirigido tu libro?
Espero que a mucha gente. Sobre todo a los que buscan algo más que la simple técnica del disparo y esperan encontrar los trucos y recursos de emergencia que alguna vez pueden necesitar en sus excursiones por las montañas o durante sus viajes. Que lo disfruten y sobre todo que les sea de utilidad.

Portada del libro de fotografía de Javier Selva

Portada del libro de fotografía de Javier Selva
Un manual para mejorar nuestras fotos
Las nuevas técnicas digitales han permitido poner al alcance de una gran mayoría lo que antes estaba reservado a una élite de profesionales o aficionados avanzados que conocían las complejas técnicas de la toma y el revelado fotográfico. La fotografía se ha "democratizado" y con ello la manera de contar la «cosa fotográfica» también es diferente. La técnica fotográfica cada vez se centra más en lo que ocurre fuera de la cámara y menos en los ajustes (de exposición, del objetivo, etc.) que afectan al aparato.

Por ese motivo, este pequeño manual no es demasiado exhaustivo en lo referente a los conceptos teóricos de la técnica o del mundo digital. Pero sí nos ofrece innumerables consejos y trucos para mejorar nuestras fotos en montaña o en viajes de aventura y para alargar la vida útil de nuestros equipos. También encontraremos un amplio capítulo sobre el encuadre y la composición, auténticas bases de la buena fotografía, y cuyo dominio distingue al buen fotógrafo.

EDURNE PASABÁN, mirando al Kangchen

Hablamos con la alpinista vasca, que marchará este mes al que podría suponer su 12º ochomil, tras la rueda de prensa ofrecida por "Al Filo de lo Imposible" ayer miércoles.


Edurne Pasaban en una visita a la Librería Desnivel.<br>desnivelpress.com

Edurne Pasaban en una visita a la Librería Desnivel.
¿Cómo te has preparado para el Kangchen?
La verdad es que los últimos meses han sido un caos de viajes, charlas…. Pero hace ya un tiempo estoy en un centro de alto rendimiento en Barcelona. Me ejercito controlada por médicos y especialistas. Lo necesario para hacer algo bonito y que puede entrar en la historia. También tengo un dietista… pero no le hago mucho caso…

¿Cómo una ingeniera como tú escala montañas?
Al principio la montaña era mi hobbie. Ejercí como ingeniera unos años, hasta que vi el momento de poder vivir de lo que más me gustaba. Aposté por la montaña. Después de 10 años puedo decir que fue la decisión correcta.

¿Qué te aporta esta pasión?
Me da fuerza, vitalidad. Me gusta mucho lo que hago. El poder vivir de la montaña, poder entrenar todos los días, pensar en la expedición. Es una vida dedicada a un deporte, como los profesionales de otras disciplinas.

¿Tienes miedo a qué pasará después de los 14?
Un poco sí que tengo. Ahora tengo este proyecto, no me he parado mucho a pensarlo. Creo que saldrán cosas… espero que salgan. Estamos trabajando con ilusión y hay muchos sponsors por detrás, y creo que ya se está gestando el cambio para llevar a cabo otras actividades diferentes.

¿Crees que es compatible una actividad física tan fuerte con una vida familiar?
Hasta ahora no le he visto color a esto (ríe). Quizá en el futuro. Tener un hijo e irme dos meses fuera sería muy duro. Los hombres lo hacen, pero yo tengo miedo a que si un día tuviese un hijo mis sentimientos creo que me impedirían marcharme. Primero voy a terminar mi proyecto y luego ya pensaré en el resto.

¿Qué haces cuando no subes montañas?
Siempre me ha gustado mucho estudiar. Estoy metida en un curso de coaching, he hecho un par de masters. Me gusta estar formada y formar. Doy conferencias en empresas, sobre liderazgo y sobre como gestionar equipos.

¿De qué te sirve ser alpinista de élite?
Me aporta creer más en mí y en lo que hago. Es sobre todo motivación, el motor de la vida de una persona. El estar aquí siendo feliz. En esta década he tenido malos momentos, pero he sido capaz de encontrar la vía para sentirme completa.

¿Siempre te has sentido así?
No, cuando tenía 31 años tuve una depresión que me hizo pensar mucho. Veía al resto de la gente llevar otro tipo de vida, estar con su familia… se me encendió una luz, empecé a pensar en tener hijos, e incluso en abandonar el alpinismo. ¡Hasta eché algunos currículums! Pero pensaba ¿voy a ser feliz así? Me di cuenta de que no. Fue una etapa dura, pero al final mi esfuerzo fue recompensado.

Algo que siempre lleves a un ochomil.
Las estampitas que me da mi abuela. Siempre las llevo a los ochomiles. Ella es muy creyente y siempre me da una diferente que llevo metida en un sobre con las demás. Y un libro. Leo mucho, así que siempre hay un libro en mi bolsa cuando viajo.

¿Qué quieres expresar con los 14?
Hay 14 hombres con todos los ochomiles, ninguna mujer. Es un reto importante para las mujeres. Es un reto dirigido a ellas con el que quiero señalar el "nosotras también podemos hacerlo". Ese es el mensaje que quiero transmitir.

Al Filo se renueva... pero ¿qué te parece el estilo de Jesús Calleja?
Me divierte. Le conozco y es una risa. Lo que es en la tele, es en la realidad. Es mostrar un deporte como el nuestro de una manera diferente. Es un trabajo muy importante. Él lo hace de una manera, nosotros de otra distinta. Él es muy cercano, coge una cámara y explica lo que hace. Es muy dicharachero.

ABDERRAHMAN AIT KHAMOUCH, atleta surgido del desierto

Entrevista publicada hoy en La Contra de La Vanguardia.

"Puedes vivir sin brazo, pero no sin corazón"
VÍCTOR-M. AMELA - 06/04/2009

Tengo 22 años. Soy de Mellab, aldea del desierto al sudeste de Marruecos. Llegué en patera a Fuerteventura, y hoy entreno en el CAR de Sant Cugat: soy atleta. Tengo novia. Perdí un brazo siendo niño, pero quiero batir el récord de los 800 metros en los Campeonatos de España.

¿Qué pasa si ve el mar?
Me entran escalofríos.

¿Malos recuerdos?
Sí: veinticinco horas apretujado en la proa de una barcaza en medio del océano...

¿A dónde iba?
A una vida mejor que la del desierto. Tenía 15 años y un solo brazo.

¿Cómo perdió el brazo?
A los ocho años, jugando en mi aldea, caí en un pozo seco. El brazo se me rompió, se infectó. Aquí me lo hubiesen curado bien, pero allí... Se gangrenó, y estuve a punto de morir. Me lo amputaron justo a tiempo.

Su vida no ha sido fácil, desde luego...
Agradezco todas las dificultades: me enseñan a disfrutar más lo que consigo. "Si quieres miel, aguanta las picaduras": es mi lema.

¿Dónde embarcó?
En una cala perdida, cerca de Sidi Ifni, frente a las islas Canarias, de madrugada.

¿Quién le llevó hasta ahí?
La mafia de las pateras: pagamos y esperamos varios días en una jaima del desierto, hasta que nos condujeron (en un 4x4) a la barca. En mi barcaza viajaba también una chica embarazada: eran dos vidas en una.

¿No temía morir ahogado?
Era mi cuarto intento: estuve a punto de morir tres veces. Partimos diez cayucos esa noche, y no todos llegaron a Canarias... ¡Pero peor era renunciar a mi sueño! A cada uno le empujaba su sueño: el de la chica embarazada era que su hijo naciese en España.

¿Y cuál era su sueño?
Llegar a España para trabajar y poder enviar dinero a mi madre, ¡y ser un atleta!

¿Cómo era la vida en su pueblo?
Tranquila, monótona y muy humilde, en la puerta del desierto. Vivíamos mi madre y mis hermanos en una choza de barro con goteras. De mi padre no sabíamos nada, se fue al norte siendo yo muy pequeño...

¿De qué vivían allí?
De comer pan, dátiles y té. Cada día. Y nada más. Yo trepaba a las palmeras, recolectaba dátiles y los vendía. Haces pequeños trabajos, vendes algo, te ofreces como guía...

¿Y estudiaba?
Mi escuela estaba a diez kilómetros de casa. Iba cada día a pie. Iba corriendo, y así podía quedarme en la cama un rato más. Luego corría... y siempre llegaba a tiempo.

¿Así empezó su carrera de atleta?
Sí. Un día unos turistas organizaron en el desierto una carrera para todas las edades... ¡y gané yo! Tenía diez años, me faltaba un brazo, ¡y triunfé! Deseé emigrar a España y ser atleta... Vendía dátiles para ahorrar.

¿Por qué no correr en Marruecos?
Me ofrecí en la federación y no me hicieron caso. Ahora me lo piden, pero estoy muy agradecido a muchas personas en España.

¿Qué hizo al llegar la barca a Canarias?
Desembarcamos en una playa de Fuerteventura: "¡Estoy vivo, piso el planeta!". Estaba agotado, pero corrí a los montes, y acabamos un grupito escondidos en una cueva.

¿Qué temían?
Te detienen, y repatrían a los mayores de edad. Los menores van a un centro hasta que cumplen 18 años y pueden devolverlos.

¿Cuántos días aguantaron en la cueva?
Los que duraron los cinco dátiles y cinco tapones de agua por persona y día: siete días.

¿Y qué hicieron luego?
Mi amigo Yusuf y yo, menores, bajamos al pueblo a comprar. Fue la primera vez que vi un supermercado: me bloqueé. ¡Nunca había visto tanta abundancia! La cajera debió de recelar: la Guardia Civil nos detuvo al salir. Escapamos del centro de menores. Un señor mayor nos escondió hasta que el hermano de Yusuf, que vivía en Bilbao, vino a buscarnos. Y volé en avión por primera vez.

¿Y adónde fue?
Yo, a Barcelona: era Navidad, hacía frío, y esa noche dormí en la plaza Catalunya. ¡Fue duro! Viví en centros de acogida, en pisos de inmigrantes, trabajé como correo comercial, acabé durmiendo en la calle otra vez...

¿Y cuándo empezó a mejorar la cosa?
Cuando me apunté a la Cursa de El Corte Inglés, corrí, corrí... y quedé entre los primeros. Me llamaron para los Campeonatos de España, ¡y gané los 800 metros!

¿Cuál ha sido su mejor momento?
Cuando gané la medalla de bronce en los 800 metros en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 y subí al podio: ¡pensé en mi madre, en el desierto...!

Y ahora entrena en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat.
Sí. Cada día entreno, domingos incluidos.

¿Qué le diría al rey de Marruecos?
Que ojalá sus gobernantes colaboren con él y sean eficientes en ayudar a la gente.

¿Y a los niños de su pueblo?
¡Todos quieren ahora ser como yo...! Les digo que puedes vivir sin coche, pero no sin amor. Que puedes vivir sin brazo, pero no sin corazón. Y que la vida te da lo que deseas de verdad.

¿Cuál es su sueño ahora?
Competir en el Campeonato de España absoluto en 800 metros. Y, sobre todo, correr el maratón en unos Juegos Olímpicos... y ser el abanderado. ¡El futuro es sólo de los que sueñan!

¿Qué dice hoy su madre?
Quiere que sea feliz. Está contenta. Yo también, porque he podido hacerle una casa nueva... Si miro atrás, ¡me parece todo tan increíble! Hoy, todos los niños de mi pueblo quieren ser como yo. Yo nunca dejaré de superar obstáculos: una victoria sin sufrir sólo es ganar, no vencer.



Océanos y sueños

Abderrahman ha vivido lo bastante como para acumular más madurez de la previsible para su edad. El desierto del que salió y los sueños que allí se forjó son sus alas en la pista de atletismo. Se ha propuesto seguir corriendo y ganando, pese a faltarle el brazo derecho y pese a que los paralímpicos reciben pocas ayudas económicas ("¡no tendría que ser así!", se lamenta). Por eso estudia para opositar a policía o guardia civil. Me confiesa haber sufrido nuestra mirada racista, pero también expresa gratitud hacia personas que le han ayudado, como Héctor García o Toni Ganyet. En El ángel del ala partida (Now Books) relata su vida, que nos enseña que ni los océanos pueden frenar los sueños.

Fuente: Lavanguardia.es

TENTE LAGUNILLA: Espíritu joven y montañas viejas

A propósito de su próxima marcha al Dome Kang y de su paso por Madrid, repasamos con Vicente Lagunilla los motivos que le han llevado a buscar "el desamparo y la desolación" de la montaña durante casi cuatro décadas.


'...la esencia del alpinismo, la libertad', Tente <i>dixit</i>.<br>Foto: col. Tente Lagunilla

'...la esencia del alpinismo, la libertad', Tente dixit.
Foto: col. Tente Lagunilla
Pasar casi 40 años ligado a las montañas, grandes o pequeñas, suele despertar una conciencia diferente, algo salvaje, una humildad extrema, una capacidad para el asombro que, en general, la mayoría pierde cuando se encierra en un laberinto de torres de cristal y aceras. De Vicente Lagunilla (1961), espigado, con una sempiterna barba, solo los que le conocen podrían pensar que detrás de su aspecto de profesor cándido se esconde una fiereza que ha hecho sucumbir tres ochomiles (Everest, K2, GII). "Es un compañero imprescindible", le describe Carlos Soria, con quien Tente compartirá, en pocos días, la expedición al Dome Kang.

Más de una quincena de actividades extraeuropeas (Andes, Karakorum, Himalaya…) y su papel como rescatador de montaña (es bombero de profesión) han cimentado en él esa templanza del viajero incombustible, que ha escrutado paisajes y corazones, y que le han valido para, a pesar de que su actividad no se equipara a la de las "stars" alpinas, ser uno de los montañeros más respetados del país. Puede que precisamente por eso, por ser montañero la palabra que mejor le define. Uno como los de antes, enamorado de las formas y de las penurias. Como "Tente" proclama, el espíritu sigue siendo el mismo.

Vista del GII, en primer término, y del GI.<br>Foto: desnivelpress.com

Vista del GII, en primer término, y del GI.
Foto: desnivelpress.com

"Muchas cosas, por no decir casi todo, ha cambiado, pero opino que el espíritu sigue siendo el mismo".

Empezaste con 9 años en la montaña. ¿Cómo ha cambiado todo?
Evidentemente en todos estos años (casi 40) todo ha cambiado, la sociedad, las comunicaciones, la economía, etc. y por supuesto el mundo de la montaña no es ajeno a estos cambios. El material ha cambiado, de las camisas de franela y los jerséis de lana hemos pasado a las camisetas térmicas y el forro polar que nos permiten estar "casi siempre" secos. Los medios de locomoción también han cambiado; recuerdo los primeros años de mi afición a la montaña cuando para salir al norte de la provincia de Palencia y subir Curavacas, teníamos que esperar un puente de tres días. El viaje hasta Guardo o Cervera lo hacíamos en coche de línea y de estos pueblos hasta la base de la montaña teníamos que apuntarnos de "polizón" con el cartero o el panadero. Hoy en día no es inusual hacer esta misma actividad madrugando y llegando a comer a casa. La mentalidad ha cambiado, el número de aficionados se ha incrementado notablemente, el entrenamiento ha evolucionado... muchas cosas por no decir casi todo ha cambiado, pero contrariamente a lo que piensa mucha gente, yo opino que el espíritu sigue siendo el mismo. La atracción de la montaña sigue más o menos las mismas pautas. Lo que ha cambiado es el "revestimiento" pero el corazón sigue siendo muy similar al de hace 40 u 80 años.

En ese tiempo, has visitado tantas montañas y cordilleras que será difícil que te quedes con alguna, pero voy a pedirte que lo hagas…
Cada montaña y cada expedición tienen su encanto particular y es difícil hacer una clasificación. De todas tienes buenos y malos recuerdos, pero de una forma totalmente subjetiva guardo un especial buen recuerdo de las expediciones de Patagonia (cuatro amigos con poca experiencia, poco dinero y mucha ilusión, que conseguimos ascender a la Poincenot y al Fitz Roy) y la del K-2 (el K2 es el K2 y poco más puedo explicar). Hablando de montañas en particular, me quedo con el Curavacas. Es la montaña "de casa" en la que he disfrutado mucho y se podría decir que me he formado como montañero. He subido con amigos, con mi hijo, con mi mujer, en invierno, verano, he abierto alguna ruta….. todo esto hace que la tenga un cariño especial.

Vicente Lagunilla en el campo base del K2.<br>Foto: desnivelpress.com

Vicente Lagunilla en el campo base del K2.
Foto: desnivelpress.com
Has ascendido como 100 veces el Curavacas. ¿Te queda algo por conocer de esa montaña?
Como ya te he comentado, Curavacas es un poco "la montaña de mi vida", pero a pesar de todo sigue guardando secretos tanto para mí, como para generaciones futuras, aunque lo realmente importante de una montaña no es su aspecto físico, su altura, su dificultad, sus paredes, sus corredores... Lo realmente importante son las sensaciones que despierten en las personas que la visitan y Curavacas no defrauda a nadie.

Además de tu pasión por el alpinismo, eres miembro de los grupos de rescate. ¿Te ha traído más alegrías que la actividad en sí misma? ¿No es comparable?
Son cosas distintas. Últimamente estoy muy volcado con el tema del rescate y me está dando mucho trabajo, que se ve ampliamente compensado con las satisfacciones de poder ayudar a personas en apuros. Llevo media vida dedicado, desde mi trabajo como bombero, a intentar ayudar a los demás y esto es doblemente satisfactorio si se desarrolla en la montaña y a quien ayudas es a "colegas" montañeros.

¿Qué opinas de la reciente polémica por los rescates en Madrid?
No tengo la información suficiente como para opinar de este caso en concreto. Al contrario de lo que se hace en muchos foros, no me gusta hablar por hablar sin tener todos los datos, pero de una forma más genérica el tema de los rescates en España está bastante crispado, lo cual no es bueno. Sobre todo en las Comunidades Autónomas donde han empezado a convivir varios grupos de rescate, existen unos roces, generados la mayor parte de las veces por falta de diálogo y coordinación, que esperemos que se solucionen lo antes posible, pues creo firmemente que lo importante en esto del rescate es "sumar". Cuantos más medios haya mucho mejor y los "monopolios" y las exclusividades no son buenas sean del color que sean. La diversidad siempre es positiva y enriquecedora. Simplemente ponte en la piel de un padre que tiene un hijo desaparecido en la montaña. Estará deseando que en vez de un helicóptero, haya dos buscando a su hijo, y en vez de cuatro rescatadores, haya cincuenta buscándolo. Y si son más helicópteros y más personas (por supuesto que bien coordinadas y preparadas) mejor.

¿Cuántas penurias habrá superado esa barba?.<br>Foto: col. Tente Lagunilla

¿Cuántas penurias habrá superado esa barba?.
Foto: col. Tente Lagunilla

"En algunas ocasiones y oyendo a algunos alpinistas parece que las grandes montañas se banalizan, pero de vez en cuando éstas ponen a cada quien en su sitio y demuestran con rotundidad que allá arriba no somos nada".

También eres profesor. ¿Qué pretendes inculcar a tus "alumnos"? ¿Los mejores valores son los de la montaña?
Los mejores valores no son los de la montaña, pero son buenos valores. En los cursos que son lo suficientemente largos como para hacer amistad con los alumnos (los mejores cursos) siempre termino diciéndoles que lo que hemos intentado enseñarles no son unas técnicas o unas destrezas, sino una "forma de vida" que sin pretender que sea la mejor, sí que es lo suficientemente buena, como para permitirte ser feliz, objetivo último de la persona.

Has recibido varios galardones por tu carrera deportiva. ¿Eso te importa algo?
Hombre, es más agradable recibir un premio que un castigo, pero en mi caso ni los he buscado ni por supuesto los he rechazado. Siempre han sido bienvenidos y agradecidos. Los he recibido con la sensación de que el premio no era para mí sino para el mundo de la montaña en general y así siempre lo he dicho. Por otra parte, estos premios te ayudan a encontrar patrocinadores cuando la actividad que quieres hacer es una expedición y el presupuesto no es asumible por tu economía.

Tienes, con el GII, tres ochomiles. ¿Qué atracción despiertan en ti los grandes gigantes?
De unos años a esta parte es la actividad en la que más a gusto me encuentro. Por supuesto que no es la faceta de la montaña de más relevancia, a pesar de que sea casi la más conocida por el gran público, pero tiene un componente que me atrae en especial, que es la sensación de abandono y desamparo que sientes a partir de cierta altitud. Por encima de los 6500 m. es prácticamente imposible la ayuda exterior y un rescate es inviable, incluso tus compañeros poco pueden hacer por ti. O bajas tú o no te baja nadie, y aunque parezca un poco de masoquistas, esa sensación me gusta. Por supuesto que sigo practicando con más o menos intensidad distintas disciplinas de la montaña, escalada, esquí de travesía, etc. y disfruto por igual con todas ellas, pero como digo, últimamente por diversos motivos, es en las montañas altas donde más a gusto estoy.

Tente Lagunilla, Pedro Rodríguez y Martín Ramos en la cumbre del Everest.<br>Foto: col. Tente Lagunilla

Tente Lagunilla, Pedro Rodríguez y Martín Ramos en la cumbre del Everest.
Foto: col. Tente Lagunilla
Hay dos frases que sé que te gustan. Los alpinistas son los "conquistadores de lo inútil" y "en las grandes montañas no hay juego, solo riesgo". ¿Qué expresan para ti? ¿Son verdades absolutas?
En esta vida, por suerte o por desgracia no hay ninguna verdad absoluta, pero en concreto esas dos frases de las que hablas, creo que están bastante acertadas. No hay nada más "inútil", desde el punto de vista de lo material, que ascender una montaña, pero justamente es ahí donde está lo que nos gusta. La otra frase, creo que se explica por sí sola. En algunas ocasiones y oyendo a algunos alpinistas parece que las grandes montañas se banalizan, pero de vez en cuando éstas ponen a cada quien en su sitio y demuestran con rotundidad que allá arriba no somos nada.

Al ascender el GII, casi al mismo tiempo se sucedía la gran tragedia del K2. ¿Algo dentro de ti te decía que eso podía estar pasando? ¿Es lógico que esto ocurra en una de las montañas más feroces cuando va tanta gente?
Tampoco tengo toda la información que yo quisiera para poder hablar del tema, pero por lo que me contó Alberto cuando coincidimos en el regreso del Karakorum, en este caso, como siempre, fueron pequeños detalles, pequeñas acciones que por sí solas no suponen ningún peligro, pero que cuando se mezclan en determinada proporción conducen a la fatalidad. El K2 no es una montaña para los grupos grandes, y así lo ha demostrado ya en varias ocasiones.

Lo próximo, el Dome Kang… ¿Pasará, por fin, a ser parte de la historia? ¿Será la actividad de una vida para ti? ¿El gran sueño?
Subir una montaña virgen en el Himalaya es algo que me hace mucha ilusión. Solamente intentarlo, el aspecto de exploración y aventura que tiene esta montaña es algo extraordinario en los tiempos en que vivimos, en los que ya cada vez queda menos terreno virgen en este viejo mundo. Si subimos será maravilloso, pero si no lo conseguimos también regresaré con la satisfacción de haber podido intentarlo. "Si lo intentas, puedes perder. Si no lo intentas, estás perdido".

Fuente: Desnivel

LAIA ANDREU, campiona de la Copa d'Europa de raquetes de neu

Entrevista amb Laia Andreu, recent campiona de la Copa d’Europa de raquetes de neu

Laia Andreu és una atleta total. Corre des de ben jove, i tot i iniciar-se amb l’atletisme, fa un parell d’anys que ha començat a córrer tant en curses de muntanya com en curses de raquetes de neu. Els resultats l’avalen: segona classificada a la Copa d’Espanya de curses de muntanya de 2008 i doble campiona de la Copa d’Europa de raquetes de neu. L’osonenca de somriure perenne ens atén tot just després de proclamar-se campiona de la Copa d’Europa de raquetes de neu per segon any consecutiu. Aquest preuat botí l’ha aconseguit després d’una brillant temporada que a culminat a Thônes (França), l’escenari de la darrera prova de la Copa d’Europa. A la vegada, amb la victòria a la cursa de Thônes, l’esportista de la Unió Excursionista de Vic també s’ha embutxacat el campionat d’Europa d’aquesta disciplina relativament nova, especialment a casa nostra: córrer amb raquetes de neu.

-Felicitats, Laia. Primer de tot: com va anar la cursa de Thônes?
-Gràcies. La cursa ha anat molt bé. Imagina’t, jo primera i la Mònica (Ardid) segona. No es pot demanar més. Tot i que la Mònica m’havia guanyat a la penúltima cursa, celebrada a Andorra (l’Snowrunning), aquesta vegada vaig anar a per totes i aprofitant que el principi era en baixada, la meva especialitat, vaig poder distanciar-me de la Mònica des del principi i vaig fer la cursa sola. Al final vaig arribar a la línia de meta amb 1 minut d’avantatge sobre la meva companya. La veritat és que em fa molta il·lusió la victòria aconseguida a Thônes i la general final de la Copa d’Europa de raquetes de neu.

-Déu n’hi do...És la segona temporada consecutiva que t’emportes la Copa. Arribar i moldre...
-Sí. L’any passat va ser la meva primera participació en aquest tipus de curses i em vaig endur la victòria final. Aquest any he pogut repetir els resultats. No puc demanar més.

-I com portes el tema de la motivació? Dues participacions, dues victòries...
-Si et dic la veritat no estic cansada. Segur que l’any que ve torno a disputar aquesta competició. A més, tenir com a màxima rival a la Mònica és un doble al·licient ja que és tot un referent per a mi. Estic plenament motivada. A més, en aquest tipus de curses cada vegada hi ha més corredores.

-Fas algun tipus d’entrenament específic amb raquetes?
-Poca cosa. La base la tinc amb el cros. El que si faig a vegades és fer alguna que altre sortida, normalment per la zona d’Ulldeter, per acostumar-me a la neu fonda que a vegades trobem a les curses. A part d’això, poca cosa més.

-I ara, a preparar-te per a la temporada de curses de muntanya. No pares...
-Sí. La veritat és que de seguida ja m’enfrontaré a les primeres curses de la temporada. A veure com va la cosa aquest any. De fet, sóc pràcticament una neòfita en aquest món. Pensa que no fa ni dos anys que corro aquest tipus de curses.

-Quins són els teus majors reptes per la propera temporada de curses de muntanya?
-Indubtablement tinc una espina clavada amb la Copa d’Espanya de curses de muntanya de l’any passat. La victòria se’m va escapar per ben poc i aquest any m’agradaria aconseguir la victòria. Serà difícil, però, perquè a banda d’enfrontar-me a dures rivals, els tècnics de la Selecció Catalana de Curses de Muntanya m’han plantejat preparar l’Skyrunner World Series, i la veritat, si m’enfronto a aquesta competició, no crec que pugui lluitar per la victòria a la Copa d’Espanya. És clar, però, que la motivació per córrer amb les millors corredores del món i en uns escenaris mítics m’omple moltíssim.

-El repte és gran, doncs. Quina és la cursa que a priori et fa més gràcia córrer?
-I tant! Il·lusió no em falta. Ara bé, mai he fet cap marató i no se massa bé com respondré en aquesta distància. No obstant això, no puc amagar-te que em motiva especialment la marató de Zegama, al País Basc. Una prova amb un ambient irrepetible. Fins i tot em comenten que pot arribar a posar-te la pell de gallina. A veure com em va la temporada.

-Estem segurs que bé. I des del web de la FEEC seguirem tant les teves gestes com les dels teus companys. Molta sort!
-Gràcies.

Entrevista elaborada per Josep Llusà, Àrea de Comunicació de la FEEC

Fuente: Desnivel

DANI SALAS, EL OJO DE LA MONTAÑA

Dani Salas.<br>Foto: cortesía de Dani Salas
Dani Salas.
Foto: cortesía de Dani Salas
Como se dice de los artistas, lo único importante es el punto de vista. Pero no solo vale para los que hunden las teclas o empapan el pincel, es algo tan presente en cualquier disciplina que viene, simplemente, a definir como afrontarás el camino. Y oye, eso es lo único importante. Daniel Salas Mirat lo sabe y, es más, lo aplica tanto cuando se pone detrás de la cámara como cuando escoge una montaña. Es el director de la productora Dokumalia, colofón (por ahora) de una carrera dentro del género documental que comenzaba en 1998, dentro de la vorágine logística de Al Filo de lo Imposible. Serían tres años de mitigar el frío, de escapar de las penurias y de soñar cada día.

En 2001, Dani se asociaría a Avista-multimedia, rodando excelentes piezas como Escaladoras, Búlder en la silla o País de Roca. Una etapa lúcida, de auténtico aprendizaje, que desembocaría en su película Carlos Soria y el K2, no solo una oda a la montaña de las montañas, también un homenaje al alpinista abulense, al decano del Himalaya, que le contagiaría irremediablemente la sed de ascender. En su compañía intentaría dos veces el Dome Kang, montaña irritantemente necesaria de gobernar, donde rodaría su trabajo más destacado: La montaña escondida.

Además la cámara no ha frenado a este monstruo de las cumbres, con aspecto de explorador testarudo, del mundo y del espíritu, al que le vale tanto subir un ochomil como bajar a las profundidades de la tierra por la boca de un volcán. ¿Esto suena a novela? Bueno, quizá es que algunos sepan como vivirlas…

Dani grabando a Carlos Soria en la C2 del K2.<br>Foto: cortesía de Dani Salas

Dani grabando a Carlos Soria en la C2 del K2.
Foto: cortesía de Dani Salas

"Muchos niños quieren ser cantantes cuando sean mayores, o bomberos, o barrenderos… Yo quería ser de la nueva generación de Al Filo de lo Imposible."

Esa barba de espartano recio que llevas, ¿es para asustar a la montaña?
No, ni mucho menos, es más bien para no asustar a la gente de lo que esconde, pues sin ella se me queda una cara de…. Bueno, que la llevo por que me gusta y por ser fiel a ese pasado hippie que casi acaba conmigo.

Alpinista, técnico de sonido, cámara, músico, productor.... Eres como un hombre del Renacimiento...
No hace mucho tiempo un amigo me comento, que hoy en día, si pretendías llegar a algún lado tenías que convertirte en un humanista de primera línea, pero no por principios, si no por necesidad.
A mí me gustó el planteamiento, (sonaba muy alternativo) y lo asimilé con facilidad, pero dejando de lado la necesidad, pues me di cuenta de que por fin tenía una definición para aquella enfermedad mía a la que yo siempre había llamado "dispersión mental"…

Quizá se te conozca más, fuera de los círculos alpinos, por tu labor como cámara y productor: ¿Cuánto se complica la montaña cuando tienes que pensar en filmar lo que sucede?
Creo que por deformación profesional uno siempre quiere rodar todo lo que sucede. Nunca es suficiente y siempre se te escapa algo… Cuando me pongo detrás de la cámara, me pierdo. Acabo agotado de subir, bajar y correr de un lado para otro sin pensar en que luego pasa factura, y creo que la única solución puede ser entrenar más (si el humanismo me deja tiempo), o que los "lolos" se apiaden de mi, pues soy incapaz de controlar mi ansia de grabarlo todo en busca del plano casi-perfecto.

Dani machete 'desafilado' en mano, internándose en La Caldera de Luba.<br>Foto: cortesía de Dani Salas

Dani machete 'desafilado' en mano, internándose en La Caldera de Luba.
Foto: cortesía de Dani Salas
En la montaña, para filmar: ¿improvisación o intensa planificación?
Suelo salir de casa con varios cuadernos, notas, hojas para minutar cada cinta que grabo y conceptos muy claros, ya bien sean escritos o en la cabeza, pero todo esto suele desaparece al tercer día de rodaje. Podría decir que el género documental es ingobernable y que se basa en el "¿y mañana que pasará?" pero también he de reconocer que me gusta trabajar según va surgiendo, improvisando a cada momento… En los años que trabajé junto a Pati Blasco me di cuenta de lo mucho que se facilitan las cosas con un buen guión.

Hablando ya de tu actividad alpina, ¿qué destacarías?
Sin duda destacaría la expedición científica de la Universidad Politécnica de Madrid a "La Caldera de Luba" que realicé junto con Ignacio Martín, profesor del departamento de zoología, el bombero Kiko Alonso, desde entonces uno de mis mejores amigos y la ingeniera forestal Ruth Fuentes, la chica de mis ojos a partir de ese momento.
Se trataba de descender alrededor de unos 1.200 m por el vertical cráter de un volcán ya extinguido y cubierto por la vegetación hasta llegar a su punto más bajo, para después de 5 kilómetros de recorrido por una espesa selva llegar hasta la salida del mismo desembocando en el mar.
Situado al sur de la isla de Bioko, en Guinea Ecuatorial, la gran caldera se convirtió en un auténtico reto de exploración por lugares que aún no habían sido pisados. Si a eso sumamos un grupo de militares persiguiéndonos, enfrentamientos entre la etnia Fang y los Bubis, acusados estos últimos de blanquicidio al no dar nosotros señales de vida, Driles inquietos tirándonos cosas desde los árboles, serpientes cuyo nombre sonaba a "no te muevas ni un milímetro", una mochila de 25 kg, lluvias torrenciales y un sólo machete desafilado, podemos decir que el factor aventura que envolvió esta actividad al más puro estilo Livingstone en busca de las fuentes del Nilo, me dejó marcado y condicionado para siempre.
 
Dani filmando en el CB de los Gasherbrums.<br>Foto: cortesía de Dani Salas
Dani filmando en el CB de los Gasherbrums.
Foto: cortesía de Dani Salas
¿Qué fue lo mejor de unirte, en el Annapurna, a Al Filo?
Lo mejor, sin duda, cumplir un sueño deseado. Muchos niños quieren ser cantantes cuando sean mayores, o bomberos, o barrenderos… Yo quería ser de la nueva generación de Al Filo de lo Imposible.
Con diecisiete años salíamos al monte mi colega Aitor y yo con una cámara de video 8 para después en casa mezclar esas imágenes con la música y las locuciones de los capítulos del Everest o el Torre. Imagínate, imágenes escalando en Gredos y una voz en off hablando sobre cómo afecta la altura a los 8.000 metros, de risa. Sebas Álvaro siempre nos decía: -¡Será posible! ¡Estos chavales! Se saben mejor mis guiones que yo mismo.
Conocer a Ferran Latorre y a Juanjo Garra fue también importante, conocerse a uno mismo ya fue la bomba.

Rodando y caminando, has conocido a algunos de los grandes alpinistas del país. Sin embargo a ti no te faltan condiciones ¿quizá esa labor multidisciplinar ha frenado algo tu actividad?
Echo de menos el disponer de más tiempo para poder entrenar y dedicarme única y exclusivamente a escalar y a subir montañas, y cierto es que a veces no puedo con todo al mismo tiempo.
Aún no conozco la fórmula, pero estoy seguro de que acabaré encontrándola, porque mi punto de origen es la montaña y con los años me he convertido en un fanático de las artes pero también en un vigoréxico de la montaña y la escalada.

De cuantos has conocido, ¿a quién destacarías?
Destacaría a Alpinistas como José Carlos Tamayo, o Ferran Latorre, no sólo por su faceta de polivalencia en la montaña, capaces de hacer una cumbre de ocho mil metros, una vía de alta dificultad en los Alpes o grados altos cuando se calzan los pie de gato, si no por el espíritu con el que la viven, de forma muy diferente uno del otro, pero de una manera muy auténtica. Dos generaciones diferentes que se vieron precedidas por otro crack de la montaña hecho de la misma pasta, Carlos Soria.

Salvador García Atance, el 'virus' del Dome Kang, sentado en la arista que separa Sikkim de Nepal.<br>Foto: cortesía de Dani Salas

Salvador García Atance, el 'virus' del Dome Kang, sentado en la arista que separa Sikkim de Nepal.
Foto: cortesía de Dani Salas
Sientes admiración por Carlos Soria, que yo lo sé. Háblame de él.
Carlos es un sinónimo de motivación, ya no hay excusa para no comerse el mundo… y además, un buen amigo. Yo personalmente he descubierto en él la fuerza que puede llegar a tener una persona motivada por un movimiento. Una cabeza con un rango dinámico de entre 20 y 70 años, y una persona única por sus facultades físicas.
Pienso que el mundo en general debería saber mucho más sobre personas como Carlos, lástima, en este sentido, que la escalada no sea un deporte de masas, pues debería ser un ejemplo a seguir por su generación y las venideras.

Para acabar, ahora vais al Dome Kang. ¿Qué tiene esa montaña?
Antes de nada, decir que el culpable de la fiebre Dome Kang que nos aqueja y que sólo se cura con su cumbre es de Salvador García-Atance, que en su búsqueda por escalar en lugares remotos, nos envenenó hace ya cuatro años con esta montaña, (cosa que es de agradecer).
Y no en busca del "karma" si no por el simple hecho de tener una dosis de aventura, y lo que es más importante: compartirlo con sus amigos y con Elena.
El Dome se encuentra a caballo entre las frontera de Nepal, Sikim, y Tíbet. Once kilómetros de glaciar guardan sus laderas, y espero sea la nueva musa del próximo documental que queremos rodar junto con la colaboración de Ignacio García Pinacho como productor y de nuevo llevada a cabo por Dokumalia, la productora de nueva creación que en este momento y no sin mucho esfuerzo estoy intentando levantar.
Esta vez queremos que la historia sea contada en primera persona por Carlos y por un joven de 21 años que aparece en la escena del himalayismo por primera vez, con intención de devorar la montaña: Miguel Bonet, director de una revista de arte y escalador empedernido será el nuevo protagonista de la película.
Dos puntos de vista muy diferentes pero con un mismo fin: la cumbre del Dome Kang.